Comprar una propiedad por entre el 30 y 50% de su valor suena una opción atractiva de inversión patrimonial, pero ¿son los remates inmobiliarios una opción para quienes buscan una casa?, aquí te explicamos todo lo que debes saber.

¿Qué son?

En pocas palabras un remate inmobiliario es un proceso judicial en el que un juez ordena la venta en remate de un inmueble ante una demanda en contra de un acreedor que no ha cumplido con sus obligaciones y por ello, su inmueble se pone a la venta al mejor postor.

Por lo regular estos remates son de inmuebles que fueron adquiridos por conducto de un crédito hipotecario cuyo propietario por alguna razón, dejó de pagar la hipoteca o se niega a hacerlo. Si esto ocurre entonces el acreedor tiene la opción de demandar vía judicial, la recuperación de los adeudos del préstamo mediante el procedimiento de remate inmobiliario ya que el inmueble en cuestión quedo como garantía del cumplimiento del préstamo.

El remate lo ordena un juez de lo civil y una vez que se ha dictado sentencia ejecutoria para rematarlo.

 

¿Cómo funcionan los remates?

Los inmuebles en conflicto se ponen a disposición de un juzgado quien da a conocer públicamente a través de edictos judiciales dichos inmuebles, su ubicación, características, fecha y precio del remate para que los interesados puedan adquirirlos. Para tal fin el interesado deberá primero presentarse a BANSEFI para comprar un billete de depósito por el 10% del valor del inmueble señalado en el edicto para poder entrar en la subasta. Una vez que se compra el billete, la persona se presenta en el juzgado en la fecha y hora fijada en el edicto para presentar su postura. La persona que más ofrezca por el inmueble, se lo queda.

 

¿Qué ventajas tiene comprar un inmueble en remate inmobiliario?

Un atractivo que tienen estos inmuebles en remate es que su valor de venta es mucho menor al valor que pudieran tener en el mercado, a veces de un 30% a 50% por lo que son muy atractivos para personas inversionistas que los adquieren y posteriormente los venden a su valor comercial real obteniendo una buena utilidad. En otras ocasiones son personas que desean vivir o usar un inmueble que está al alcance  de su bolsillo ya que el precio del inmueble se fija a través de un avalúo judicial que por lo regular es mucho más bajo que su valor en el mercado (en ocasiones abajo del valor catastral).

Related Articles

Leave a Reply

Be the First to Comment!

avatar