Cuando escuchamos el término “hipoteca” todo el mundo sabe qué significa; es una deuda contraída que pone en garantía un bien inmueble. Hoy por hoy, estamos muy familiarizados con créditos hipotecarios que nos permiten financiarnos para obtener un bien raíz. Pero el término “inversa” puede confundirnos pues por definición significa echar para atrás, regresar, lo contrario.
 
Una hipoteca inversa entonces es cuando se otorga un crédito para convertir en renta mensual el valor de una vivienda. A finales de noviembre del 2016 quedó contemplada esta figura en la CDMX y se espera su ratificación en el diario oficial.
 
Es un producto financiero enfocado para personas de 65 años en adelante, dueños de una vivienda que desean completar sus pensiones con los frutos de esta renta, sin perder el uso y ocupación de la misma. A su fallecimiento sus familiares pueden optar por dos opciones: primera, pagar la deuda acumulada y obtener nuevamente la titularidad; segunda, ejercer la garantía (entregar la vivienda) y cobrar el remanente. Pero en México existen varias vertientes que la pueden hacer inoperable:
 
1. Tanto el INFONAVIT como la CNVB pone como límite de edad para los créditos los 65 años dado que el plazo de crédito no rebasa más de años.
2. Cambios en normatividades y regulaciones para acotar el riesgo de los acreedores.
3. En conclusión, la banca no está lista para operarla en el mediano plazo.
Somos AITEX, expertos en protección inmobiliaria.

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