E​xiste una constante preocupación por el incremento de precios que han tenido las viviendas aunado al cambio de escenario político mundial, el cuestionamiento de estar viviendo en una burbuja inmobiliaria pone a todos al filo de la silla. Sin embargo, la respuesta es no, este escenario está ajeno a nuestro país.

Para que haya una burbuja inmobiliaria deberían proliferar una serie de instrumentos alternativos teniendo como colateral los créditos, tal como sucedió en el mercado estadounidense. En México los principales proveedores de crédito son el INFONAVIT y FOVISSSTE, Organismos de Vivienda que otorgan créditos a trabajadores en activo y con capacidad de compra suficiente para hacer frente al compromiso de pago. En el caso de FOVISSSTE la cartera vencida es mínima pues se ha demostrado que los trabajadores del Gobierno raramente cambian de trabajo, mientras que en el INFONAVIT ha crecido la morosidad principalmente por viviendas edificadas en las zonas periféricas de las ciudades ocasionando altos costos y mucho tiempo de transporte diario por lo que los habitantes han preferido “dejar perder su crédito”. Ambos organismos tienen un algoritmo de riesgos que minimiza la demanda desmesurada y sin garantía de sus créditos hipotecarios.

​”Los ​precios de la vivienda en México son afectados principalmente por la oferta y la demanda; ​Actualmente, la oferta de vivienda​ se ha desacelerado pero la demanda se ha mantenido estable por lo cual se espera un incremento marginal de precios”.​

Saludos,
Lic. Marcos Neumann.

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